Regenerarse o morir

Por Carmen Rioja 

¿Sabías que las células del cuerpo se regeneran? Es decir las células viejas mueren y son sustituidas por células completamente nuevas. Pero no todas y no a la misma velocidad. Mientras que células como las del epitelio intestinal son capaces de regenerarse en su totalidad en lapsos aproximados de 3 días, hay células tan longevas como los óvulos que se conservan en determinado número desde que nacimos y no vuelven a generarse jamás. Pero éstas son una minoría presentes en ciertas zona del cerebro, corazón, nervios y aparato reproductivo, por ejemplo. Pude decirse que una mayor parte de las células del cuerpo se renueva cada 15 años. Por eso cualquiera con más de 45 de edad lleva al menos tres vueltas de regeneración. Hay quien dice que en tan sólo dos meses ya no somos el mismo organismo. Somos cambio en esencia. O deberíamos serlo. 

Otra cosa son las resistencias ya que el cambio implica adaptación y la adaptación, trabajo, además de una fuerte acción de empatía, de observación, de análisis del entorno. Para aprender es necesario escuchar, de modo que encontremos aquellas características a las que debemos adaptarnos y avanzar hacia ello. Es decir, implicarnos en el proceso, concienzudamente, meticulosamente, dará mejores resultados, que una actitud pasiva que no permitirá la práctica activa, el ensayo y error necesarios para llegar a la respuesta correcta.

¿Hacia dónde queremos ir con nuestra salud, individual, familiar, grupal, co-habitacional en un sentido global?

Podemos incidir en los puntos nodales de nuestro propio cuerpo para estimular regeneración y adaptación, por ejemplo al asegurarnos de tomar suplementos y rehabilitación tras una fractura de hueso; el hueso efectivamente se regenera. Si el trabajo se hace bien, acabaremos con un hueso más fuerte, extra consolidado gracias a la atención y la intención en actuar lo necesario para favorecer ese proceso. Al apoyar con cuidados la regeneración celular, se obtiene un bien mayor. 

Los tiempos presentes nos exigen una actitud de consciente vigilancia de la salud colectiva e individual que nos permita una regeneración inteligente hacia el futuro. Como sociedad somos un mismo organismo que luego presenta especializaciones, pero en esencia la Cultura es la suma de todas las culturas y sus tiempos. Ello es lo que representa las células más longevas del tejido social. Cada cultura o subcultura es única e irrepetible. Lo que se regenera es el sistema, para dar lugar a nuevos sistemas más eficientes y armónicos, así como para dar solidez a lo esencial.

La Ciudad de San Miguel de Allende es uno de los ejemplos virtuosos de este tipo de organización social que va más allá de un solo partido político o administración, sino que todos participan desde su trinchera u hogar. La ciudadanía de forma muy orgánica, diversa y democrática se ha hecho de sistemas que favorecen la comunicación, la colaboración y el buen entendimiento. Un caso excepcional es el sitio en Facebook: COVID-19 SMA donde podemos encontrar avisos y puestos de vacunación, estadísticas al día de casos positivos, etc. Sin duda la Cruz Roja cumple una labor impecable pero también los medios independientes de información como precisamente Atención On Line. Por decir tres de los más importantes.

La regeneración supone un trabajo más profundo que una simple transformación. Ya que la regeneración supone un respeto a la esencia natural de las cosas en su única expresión, el alma. Mientras que la transformación puede referirse al todo y no incluir la preservación de alguna de las partes esenciales.

Como ciudadanos del mundo tenemos la responsabilidad de ser proactivos en el cuidado de nuestra salud y la de los demás. La salud de todos los individuos es el bien común, cuando lo llevamos a una perspectiva macro, “que tú estés bien me hace bien” y en una adaptación exitosa el “Todos estamos bien” siempre será la meta. 

Más allá de los resultados electorales, nuestro trabajo es a largo plazo, recuerda que hoy eres el proveedor del ambiente más favorecedor para tu regeneración celular. ¿Quiénes queremos ser en quince años?

Una alimentación saludable y ejercicio frecuente son la base para el bienestar, pero no olvidemos la lectura y la comunicación diversa que son el principio para activar la regeneración conexiones neuronales.

Carmen Rioja, es artista mexicana especializada en la restauración de materiales arqueológicos y talleres de creación artística. Le gusta escribir cuentos y poemas para arrojaros en botellas imaginarias al mar. Ella ha publicado los libros La Muerte Niña y Rojo 43.

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