Una taza de Café Saludable

Por Lisa Freeman

¡Que la comida sea tu alimento y tu alimento tu medicina! -Hipócrates

Muchos somos conscientes de la importancia de una dieta alcalina, esta ayuda a combatir el cáncer y la inflamación. Como alguien que ha estado estudiando nutrición durante más de 30 años, he experimentado formas de disfrutar la vida y al mismo tiempo mantener un estilo de vida y cuerpo saludables. Uno de mis placeres es el café. Siendo madre de tres me ayuda con mi día a día.

El café normal es ligeramente ácido. El PH neutro de nuestro cuerpo es alrededor de 7.4, mientras el PH de café es de 4,3 a 5. Sus variaciones en la acidez dependen de cómo se tuesta el café, el grano utilizado, el método de preparación, el tamaño del molido, entre otros factores.

El nivel de acidez del café no es intrínsecamente peligroso. Aun así existe una posibilidad de que agrave ciertas condiciones de salud en consumo desmedido, incluyendo síndrome del intestino irritable, reflujo ácido y úlceras gástricas.

Si eres propenso a problemas digestivos o simplemente sigues una dieta alcalina, te alegrará saber que no necesitas renunciar al café por completo. Aquí algunos métodos para neutralizar su acidez.

La infusión en frío (Cold Brew)
La acidez dentro de un grano de café se libera a unos 140 °F, por lo que el café elaborado a unos 200 °F, la temperatura “normal”, es tan ácido.

Aquí es donde entra en juego el café preparado en frío. Los aceites que contienen los ácidos dentro de los granos de café nunca se liberan adecuadamente cuando se utiliza agua fría o a temperatura ambiente. Esto hace que la infusión en frío sea un 70% menos ácida que el café caliente normal, mientras tiene un sabor mucho más suave y menos amargo.

Las cáscaras de huevo
Las cáscaras de huevo son alcalinas, significa que cuando las mezcles con café, neutralizarán parte de la acidez sin afectar demasiado al sabor.

Enjuaga bien las cáscaras con agua caliente y apártalas para que se sequen. Si estás preparando una cafetera pequeña de cuatro raciones o menos, un huevo es suficiente. Aplasta las cáscaras de huevo con la mano y añádelas a tu deposito de granos. Por último, prepara el café como lo harías normalmente. ¡Muy fácil!

Bicarbonato de sodio
Añadir un poco de bicarbonato de sodio a tu infusión neutralizará parte de su acidez. Debido a sus propiedades alcalinas, el bicarbonato de sodio actúa para contrarrestar el reflujo ácido y el dolor de estómago.

Basta con añadir un cuarto de cucharadita a la jarra y dejar que haga su magia. El sabor de la infusión no se verá afectado, ya que el bicarbonato no tiene un sabor perceptible. Eliminará parte del amargor del café, pero eso es todo.

Conclusión
Ahora tienes algunas opciones para ayudarte a tomar una taza de café más “saludable”. Si pruebas alguno de estos métodos, preste atención a cómo se siente después de beber su café. El sistema digestivo puede funcionar de manera diferente.

Lisa Freeman
Especialista en nutrición en La Clínica SMA
www.theclinicsma.com

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