Por Fernanda Noriega

Para ti, ¿qué es lo que vuelve especial a un lugar? Personalmente, creo que en San Miguel existen varios rincones singularmente especiales porque ofrecen la posibilidad de vivir experiencias inigualables.  

En esta edición de Sabor y Vida te presentamos una propuesta realmente exquisita: Santo Pan 1542, que se ubica en la Plaza Magnolias, y no es por nada, pero el pan que puedes deleitar aquí no es algo que puedas encontrar en ningún otro lugar. Su nombre lleva el año de la fundación de San Miguel de Allende, 1542, debido a la gran fortuna que sienten los dueños por poder ser parte de nuestro querido San Miguel. 

Daniela Estrada, gerente de la sucursal, explica que la panadería surgió en octubre del año pasado y actualmente distribuye pan a diversos hoteles y restaurantes de San Miguel como Quince Rooftop, Ilo Rojo, Café Santa Ana y una larga lista más. 

En Santo Pan, el día comienza muy temprano para ella y para los Chefs: a primera hora se encienden los hornos y el aroma a pan recién horneado invade todos los espacios, listos para distribuir los pedidos y para atenderte si es que tu deseo es simplemente degustar de un pan recién horneado, «nuestra prioridad no es sacar pan en cantidad, como puedes ver en los aparadores tenemos solo algunos ejemplares de cada uno debido a que nos enfocamos en hornear pan de alta calidad, además de que aquí solo llegan algunos clientes a consumir de manera personal; nuestra producción más fuerte son los pedidos para restaurantes y hoteles de San Miguel», explican los chefs de panadería y repostería.

La experiencia Santo Pan comienza desde antes de ingresar al local: el aroma se expande hacia el exterior de tal manera que uno llega ya con «la boca hecha agua», y ni qué decir de la atención personalizada que los miembros del equipo ofrecen a los clientes, desde explicarte detalladamente la forma de elaborar el pan, recomendarte uno u otro dependiendo de tus preferencias, y esa cercanía que surge gracias a que quienes han conocido Santo Pan vuelven de manera regular, ¡algunos, todos los días! Y es que las mesas también resultan un rincón especialmente acogedor para pasar una tarde agradable con amistades, con tu pareja, o incluso para trabajar tranquilamente mientras saboreas un buen café y un pan de la casa. 

La próxima vez que te encuentres por el rumbo, no dudes en hacer una pausa para probar Santo Pan 1542 en Plaza Magnolias (atrás de la Plaza Real del Conde, a un costado de Mamma Mía Express).

¡Nos vemos allí!